Estás en : Inicio Recursos Legislación Lenguaje y práctica musical (Bachillerato Artes)

Lenguaje y práctica musical (Bachillerato Artes)

PDFImprimirCorreo electrónico Escrito por apMUSem Jueves, 4 de Noviembre de 2010 (18:33)

Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid - Núm 152 -viernes, 27/06/2008

DECRETO 67/2008, de 19 de junio, del Consejo de Gobierno, por el que se establece para la Comunidad de Madrid el currículo del Bachillerato.

 

LENGUAJE Y PRÁCTICA MUSICAL

Introducción

La materia de Lenguaje y Práctica Musical continúa profundizando la formación musical, en la modalidad de Bachillerato de Artes, que los alumnos han ido adquiriendo a lo largo de la enseñanza obligatoria y les ha preparado para conocer, comprender, apreciar y valorar críticamente el hecho musical.

Esta materia se organiza en torno a dos aspectos. El primero de ellos es la progresión en el conocimiento de los elementos morfológicos y sintácticos constitutivos del lenguaje musical; el segundo, el desarrollo de las capacidades vinculadas con la expresión: La creación y la interpretación musical.

El proceso de adquisición de los conocimientos del lenguaje musical ha de basarse necesariamente en el desarrollo de las destrezas para discriminar, gracias a la audición comprensiva, los elementos del lenguaje a la vez que se desarrollan la capacidad para identificarlos con los símbolos de la grafía musical, la lecto-escritura y la memoria.

La música tiene como finalidad la comunicación para lo que habrá que desarrollar las destrezas necesarias para la creación e interpretación de piezas vocales e instrumentales a través de las cuales se producirá el desarrollo de las capacidades expresivas del alumnado. La experiencia personal en la producción del sonido, con los propios medios fisiológicos, ha estado presente en los balbuceos de toda persona manifestándose como insustituible. Por ello, la experiencia, que ha de ser previa a la abstracción conceptual, debe partir del placer de la participación activa en el hecho sonoro. Así, los alumnos comprenderán que el discurso musical adquiere sentido cuando sus elementos se organizan y se interrelacionan gracias a una sintaxis. El uso de partituras reforzará las destrezas para la lectura y la escritura de obras musicales.

La música occidental ha valorado incesantemente como componente importante y fecundo, tanto en la creación como en la interpretación, la cantabilidad, y aunque también ha habido notables desviaciones, siempre han surgido voces autorizadas reivindicando las propiedades vocales de la música. Esta cantabilidad, es decir, la posibilidad de recrear, de expresarse musicalmente, la proporciona en primera instancia la voz humana, y de ahí la conveniencia experimentar el placer del canto, solo o en grupo. La experiencia vocal proporciona una dimensión humana más interiorizada del sonido físico. El saber cantar con musicalidad una frase puede abrir la comprensión del fragmento, y por ello, ahorrar mucho esfuerzo en el proceso de aprendizaje. El saber traducir al canto cualquier símbolo gráfico-musical es una auténtica sabiduría, que ayudará a profundizar notablemente en el arte musical. Si el canto es, además, polifónico, se multiplican los poderes pedagógicos. La plasticidad espacial de este fenómeno poli-sonoro, poli-rítmico, poli-tímbrico y poli-dinámico, proporciona una dimensión social y artística única e insustituible.

La música es una manifestación artística que, con diferentes lenguajes, se produce en todas las culturas. En la mayoría de ellas, el componente rítmico es de singular importancia y está indisolublemente asociado al movimiento y a la danza. Una de las primeras vivencias musicales que tienen los seres humanos en la infancia está unida a la percepción del pulso, del ritmo, y estos provocan una respuesta motriz consistente en ajustar coordinadamente los propios movimientos corporales con el pulso musical. Por ello, la importancia de la interiorización de este a través de la experiencia, del movimiento en el espacio o asociado a la percusión corporal e instrumental.

Relacionada con esta profundización en la práctica musical, una sólida educación musical debe partir de la producción sonora y hacerla llegar así a la propia conciencia, interiorizando y humanizando la música antes de interpretarla. Hacer interpretar artísticamente de manera individual o colectiva es el primer paso acertado en la formación musical. La práctica, la experiencia, se impone, por tanto, como una actividad que proporciona, además del desarrollo de las capacidades sociales y expresivas, aquellas otras inherentes a toda interpretación en formaciones de conjunto: Afinación, empaste, homogeneidad en la frase, igualdad en los ataques, claridad de las texturas, vivencia del pulso y del ritmo, etcétera.

Como el lenguaje oral, la música precisa del sonido como soporte físico, a partir del cual se desarrolla y se dota de un significado que le es propio. De la misma manera que en el lenguaje oral, puede hablarse de los elementos morfológicos y sintácticos del lenguaje musical. El aprendizaje de las reglas básicas que rigen los procesos armónicos de la música tonal es fundamental para poder comprender los procedimientos de la creación musical. Asimismo, no debemos olvidar que el mundo de la composición musical ha evolucionado con llamativa rapidez desde la primera veintena del siglo XX, en el que los elementos rítmicos han ganado protagonismo y valorar la importancia de manifestaciones musicales como el jazz, el rock, el pop y el flamenco.

Por todo ello, y retomando lo mencionado anteriormente, la percepción, la expresión y los conocimientos de lectura, escritura y comprensión de los textos musicales, están incluidos en la presentación de los contenidos y el currículo se articula sobre cuatro grandes ejes: Las destrezas necesarias para la práctica musical, la audición comprensiva, la teoría musical y la expresión musical a través de la interpretación y la creación. Por último, se incluye un bloque dedicado al conocimiento de las posibilidades que ofrece la tecnología en la creación y edición musical.

Objetivos

La enseñanza del Lenguaje y Práctica Musical en el Bachillerato tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:

1. Expresarse musicalmente a través de la improvisación, la composición, la interpretación instrumental y vocal, el movimiento, la audición, disfrutando y compartiendo la vivencia con los compañeros.

2. Percibir conscientemente los elementos constitutivos del lenguaje y los distintos parámetros musicales, partiendo de la propia experiencia auditiva o de la interpretación leída, memorizada o improvisada, de diferentes piezas musicales.

3. Interiorizar el pulso musical, desarrollando la coordinación motriz, a través de la realización de ritmos percutidos y de actividades de danza y movimiento evolucionando en el espacio y construyendo figuras armoniosas en consonancia con el carácter de la música.

4. Utilizar una correcta emisión de la voz para la reproducción interválica y melódica general, hasta considerarla un medio expresivo propio.

5.??Percibir y ejecutar con independencia estructuras y desarrollos rítmicos o melódicos simultáneos, utilizando y desarrollando la disociación auditiva y motriz.

6. Desarrollar la memoria y el “oído interno” para relacionar la audición con la escritura, así como para reconocer timbres, estructuras, formas, indicaciones dinámicas, agógicas y de tempo.

7. Reconocer a través de la audición, de la experimentación y de la lectura los acordes, las estructuras armónicas básicas, sus normas y los sonidos de ornamentación e intensificación expresiva.

8. Practicar y conocer los elementos básicos del lenguaje musical relativos a la tradición musical occidental, así como los del jazz, el pop, el rock, otras músicas urbanas del siglo XX, el flamenco, las músicas procedentes de otras culturas, y los más representativos del lenguaje musical contemporáneo.

9. Conocer y utilizar algunas de las posibilidades que ofrecen las tecnologías aplicadas a la música y la danza, tanto en la composición como en la escritura o en la grabación audiovisual.

10. Ser consciente de la importancia que tienen las normas y reglas que rigen la actividad musical de conjunto y aceptar la responsabilidad que, como miembro de un grupo, se contrae con la música y con los compañeros.

Contenidos

1. Destrezas musicales.

— Utilización de la voz, individual o colectivamente, partiendo del conocimiento del aparato fonador, su funcionamiento, la respiración, emisión, articulación, etcétera.

— Realización, vocal o instrumental, de fórmulas rítmicas básicas originadas por el pulso binario o ternario, sus variantes, grupos de valoración especial, cambios de compás, el contratiempo, la síncopa, la anacrusa, etcétera.

— Desarrollo de la lateralidad a través de la realización simultánea de diferentes ritmos.

— Práctica de la lectura en las claves de Sol y Fa en cuarta y de la escritura tanto melódica como armónica.

— Entonación, individual o colectiva, de escalas o fragmentos de escala, intervalos melódicos, arpegios o acordes. El trabajo de afinación.

— Interpretación vocal o instrumental atendiendo a las indicaciones relativas a la expresión, a la dinámica, a la agógica, a la articulación de los sonidos y sus ataques y de la ornamentación musical.

— Interpretación memorizada de obras vocales adecuadas al nivel con o sin acompañamiento.

2. La audición comprensiva.

— Percepción, identificación del pulso, de los acentos, de los compases binarios, ternarios y cuaternarios.

— Percepción, identificación auditiva y transcripción de los acordes mayores y menores, las funciones tonales, los modos, las texturas musicales y los timbres instrumentales en las obras escuchadas o interpretadas.

— Percepción, identificación y transcripción de fórmulas rítmicas básicas originadas por el pulso binario o ternario, grupos de valoración especial, signos que modifican la duración, cambios de compás, el contratiempo, la síncopa, la anacrusa, etcétera.

— Reconocimiento auditivo, reproducción memorizada vocal y transcripción de los intervalos, fragmentos melódicos, de los esquemas rítmicos y de las melodías resultantes de la combinación de dichos elementos.

— Identificación de errores o diferencias entre un fragmento escrito y lo escuchado.

— Práctica de la lectura de obras musicales utilizando partituras.

— Identificación auditiva de las características morfológicas básicas de las obras musicales, tanto las que tienen como fundamento el lenguaje de la tradición musical occidental, como las que tienen como fundamento los lenguajes musicales contemporáneos, el jazz, el rock y el flamenco.

— Transcripción de esquemas armónicos de las obras escuchadas.

3. La teoría musical.

— Conocimiento de las grafías de las fórmulas rítmicas básicas, los grupos de valoración especial contenidos en un pulso, signos que modifican la duración, simultaneidad de ritmos, síncopa, anacrusa, etcétera.

— Conocimiento de las grafías y los términos relativos a la expresión musical, la dinámica, el tempo, la agógica, la articulación musical, y el fraseo, el ataque de los sonidos y la ornamentación musical.

— Los ritmos característicos de las danzas y de determinados géneros musicales.

— Conocimiento de las bases de la tonalidad y la modalidad. Las escalas. Funciones tonales, intervalos, acordes básicos y complementarios, cadencias, procesos de modulación.

— El ámbito sonoro de las claves.

— Conocimiento de las normas de la escritura melódica y los principales sistemas de cifrado armónico.

— Iniciación a las grafías contemporáneas.

— Los sonidos de ornamentación e intensificación expresiva y comprensión del efecto que producen en la música.

4. La creación y la interpretación.

— La música como medio de comunicación y de expresión artística y personal.

— Composición e improvisación de piezas musicales, individualmente y en grupo, a partir de elementos morfológicos del lenguaje musical trabajados previamente.

— Creación musical, improvisada o no, usando los elementos del lenguaje musical con o sin propuesta previa.

— Interpretación vocal individual, con o sin acompañamiento instrumental.

— Elaboración de arreglos para canciones seleccionando y combinando los elementos constitutivos del lenguaje musical.

— Interpretación colectiva y memorización de piezas vocales a una y dos voces.

— Interpretación individual o en grupo de piezas musicales con los instrumentos disponibles en el aula manteniendo el tempo y respetando las indicaciones de la partitura.

— Interiorización del pulso musical, desarrollando la coordinación motriz, a través de la realización de ritmos percutidos y de actividades de danza y movimiento, evolucionando en el espacio y componiendo figuras armoniosas en consonancia con el carácter de la música.

5. Las tecnologías aplicadas al sonido.

— El fenómeno físico-armónico, el movimiento ondulatorio, la serie de Fourier.

— Fundamentos de los sistemas de afinación. Las proporciones asociadas a los intervalos.

— La transmisión y amortiguación del sonido.

— Las características acústicas de los instrumentos.

— La señal analógica y la señal digital.

— La digitalización del sonido analógico.

— La síntesis del sonido: El muestreo (“samplers”), los filtros de frecuencias, las multipistas.

— El “hardware” musical: Los ordenadores, las tarjetas de sonido, las conexiones.

— Tipos de “software” musical: Editores de partituras, secuenciadores, programas generadores de acompañamientos, mesa de mezclas.

— Práctica de los sistemas de grabación, analógica o digital, de procesamiento de sonidos de comunicación MIDI, en interpretaciones o creaciones propias.

— El uso de la música con soporte electrónico en producciones escénicas o audiovisuales.

— Realización de sonorizaciones a través de la improvisación, de la composición o de la selección musical, de textos o de imágenes.

Criterios de evaluación

1. Entonar con una correcta emisión de la voz, individual o conjuntamente, una melodía o canción con o sin acompañamiento.

2. Reconocer auditivamente el pulso de una obra o fragmento, así como el acento periódico, e interiorizarlo para mantenerlo durante breves períodos de silencio.

3. Identificar y ejecutar instrumental o vocalmente, estructuras y desarrollos rítmicos o melódicos simultáneos de una obra breve o fragmento con o sin cambio de compás, en un tempo establecido.

4. Realizar ejercicios psicomotores e improvisar estructuras rítmicas sobre un fragmento escuchado de manera tanto individual como conjunta.

5. Identificar y reproducir intervalos, modelos melódicos sencillos, escalas o acordes arpegiados a partir de diferentes alturas.

6. Improvisar, individual o colectivamente, breves melodías tonales o modales, pequeñas formas musicales partiendo de premisas relativas a diferentes aspectos del lenguaje musical.

7. Reconocer auditivamente y describir con posterioridad los rasgos característicos de las obras escuchadas o interpretadas.

8. Interpretar de memoria, individual o conjuntamente, fragmentos de obras del repertorio seleccionados entre los propuestos por el alumno.

9. Improvisar o componer e interpretar una breve obra musical para una melodía dada, que necesite la participación de varios ejecutantes e incorporar movimiento coreográfico, utilizando los conocimientos musicales adquiridos.

10. Realizar trabajos o ejercicios aplicando las herramientas que ofrecen las nuevas tecnologías para la creación musical.

Share
Crear una cuenta
Contacto
Login

Iniciar sesión



Register

Crear una cuenta

Question

Contacto



Código captcha Actualizar
síguenos en ...   facebook-square-logotwitter-bird-white-on-blue


video22N

VIDEO 22-N : POR UNA EDUCACIÓN MUSICAL PARA TOD@S


Abril 2014
L M X J V S D
31 1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 1 2 3 4
Sin eventos
LEDA: Ministerio de Educación
Base de datos de disposiciones normativas de carácter general. Aquí encontrará las disposiciones, en materia educativa, correspondientes al Estado y las Comunidades Autónomas, desde 1970